Integración cerebral y corrección de dislexia y tdah (trastorno por déficit de atención e hiperactividad).

Nuestra Métodología consigue corregir los problemas de aprendizaje, la dislexia o el tdah (déficit de atención e hiperactividad), gracias al conocimiento de los  verdaderos procesos neurológicos  que intervienen en su aparición, desarrollo y control final. Desgraciadamente son procesos todavía poco conocidos, pero que facilitan mucho nuestro trabajo como especialistas.  No en vano,  el Método supone una auténtica revolución en el tratamiento y corrección de estos problemas.

Vamos a explicar detalladamente estos procesos:

La integración sensorial es un proceso fundamental para entender el mundo como una sola unidad, gracias a ella una persona puede procesar al mismo tiempo informaciones procedentes de diferentes sentidos.

Se basa en la activación coherente de diferentes áreas cerebrales: el cerebelo, el tálamo, hipocampo, sistema límbico y la corteza cerebral.

Si tomamos como ejemplo el sentido del tacto, podemos ver como el cerebro procesa tres niveles de información: la estimulación de la piel, la posición de diferentes partes del cuerpo en relación las unas con las otras y la posición del cuerpo en el espacio sintiendo si una parte esta quieta o en movimiento, Taylor (2009). Existen también sensores de presión o baroreceptores que transmiten al cerebro información del ritmo cardiaco o de la presión sanguínea. Las señales son transmitidas a través de la médula espinal hasta la médula oblonga y de ahí al tálamo, que procesa y manda la información reconfigurada hasta la corteza cerebral. La corteza somatosensorial contiene múltiples mapas de varias funciones tratamiento de la dislexiatáctiles del cuerpo, de cada centímetro cuadrado de piel que cubre el cuerpo. También contiene las representaciones espaciales de las extremidades y de los movimientos relativos de las articulaciones.

Cuando por diferentes causas se debe amputar un miembro, aparece un síndrome del llamado “miembro fantasma”. Y este es debido a que el área del cerebro que se encarga de este área no desaparece con el miembro amputado al contrario de lo que cabía pensar. Esta región cerebral continúa recibiendo señales nerviosas y la persona puede sentir cosquilleos, hormigueo, sensación de presión e incluso dolor. El cerebro tendrá que aprender a reasignar nuevas rutas neuronales y como consecuencia integrar las áreas originales a nuevas tareas.

TDAH_cap03_img03Algunos problemas de procesamiento de los estímulos recibidos por los sentidos pueden derivar en dislexias, y más en concreto en un tipo de célula perteneciente al núcleo geniculado lateral del tálamo, las llamadas neuronas magnocelulares. Hay disléxicos que al no poder ignorar determinados estímulos internos o externos al cerebro, tenderán a concentrarse en todos los estímulos a la vez, enfrentándose a una gran profusión de imágenes y sonidos, sufriendo la consiguiente dispersión atencional. Estos mismos disléxicos pueden desarrollar una capacidad excelente para escuchar sonidos lentos, como las vocales y los tonos bajos, y pueden ver formas y figuras más nítidamente con su visión periférica, de ahí en muchos casos su gran genialidad para crear e inventar como le ocurre a grandes científicos, músicos, deportistas, poetas, pintores…Pero a este grupo también pertenecen los niños y niñas que no pudieron iniciar o acabar estudios superiores y Tratamiento de la falta de atención que están dotados de prodigiosas capacidades visuales y auditivas que los convierten en grandes profesionales de otras áreas técnicas que requieren una gran imaginación o visión diferente en la solución de un problema.

El colículo superior, así como el tronco encefálico (núcleos olivares superiores), mandan mensajes al mesencéfalo que se encarga de coordinar los reflejos y las reacciones del cuerpo. Este sistema es clave para la integración de la información sensorial de los sistemas visual, auditivo y somatosensorial, es decir, es el punto de partida para crear un entorno unificado, dotado de coherencia. Las respuestas neuronales ascienden al tálamo y desde allí a la corteza cerebral específica asignada a cada sentido. Es de esa integración de áreas cerebrales de donde surge la conciencia del que percibe.

Los dos hemisferios cerebrales colaboran juntos en la compleja tarea de discriminar sonidos e imágenes complejas. El hemisferio derecho se ocupa mucho más, por ejemplo, de las relaciones entre sonidos simultáneos, como las armonías, y de relaciones entre sonidos cercanos, y las destrezas espaciales y visuales. El hemisferio izquierdo contiene los centros del lenguaje, que se ocupará en la mayoría de las personas de la capacidad de usar y comprender el lenguaje. Incluso el método de comunicación a través de signos de sordos utiliza también esta área cerebral. Así pues, la interdependencia de los dos hemisferios es sumamente evidente en el procesamiento de la música.

Analizando el sentido de la visión el procesamiento de las diferentes imágenes se realiza a través de rutas independientes y paralelas, así pues, un sistema procesa la información relativa a la forma, otro la relativa al color, otro sistema la relativa al movimiento, la localización y la organización espacial: la dirección a la derecha, la izquierda, arriba y abajo. La prominencia espacial, según los psicólogos, es la clave para entender porque se presta particular atención a un campo visual o imagen determinada y no a otra. Aprender a controlar y dirigir la prominencia visual es la clave para desarrollar un buen control ejecutivo cerebral. Existen dos grandes rutas que van del tronco cerebral a la corteza, en el procesamiento de la visión humana: la ruta geniculoestriada y la ruta tectopulvinar (orienta los ojos hacia un estímulo determinado). El fenómeno de “vista ciega” consiste en el hecho de que la persona dirige la mirada hacia los objetos pudiendo realizar un seguimiento de ellos en un plano, pero sin poder verlos en realidad, es decir, no son conscientes de que ven. La ruta tectopulvinar permite encontrar una figura cuadrada en medio de muchas figuras triangulares, ya que mantiene el patrón geométrico que se le programe en una situación de búsqueda. Se trata de la base para la especificidad de la atención, que capta el objeto que le llama la atención, mientras que la ruta geniculoestriada permite ver el objeto, Carter (2002). Es este hecho unido a una capacidad creativa desbordante del hemisferio derecho es lo que puede disparar la desorientación en una persona disléxica (sobreestimulación del área tectopulvinar), que se ve agravada cuando además aparece una activación del circuito de alerta o del estrés ante una situación de “peligro” externa. La desorganización de los núcleos geniculados laterales puede ser la consecuencia de una mayor capacidad para procesar estímulos pero sin la dirección y control atencional necesario. Las células magnocelulares encargadas del control del movimiento no se coordinan adecuadamente con lo que de nuevo se vuelve a realimentar el problema ya que la persona disléxica carece de mecanismos de control y dirección eficaces y eficientes, en el procesamiento del control del movimiento, localización y organización espacial.

Tratamiento y corrección de los problemas de comprensión y memoriaLa capacidad disléxica desorienta a la persona para realizar tareas rutinarias como leer o escribir, pero proporciona un don extraordinario para ver las diferencias entre todo aquello que le rodea.La curación del disléxico es por tanto imposible ya que es una capacidad innata, pero si es posible enseñar al disléxico a que oriente sus capacidades para conseguir determinados fines como leer o escribir, y para ello será necesario enseñarle a que use correctamente y de modo dirigido su imaginación desbordante.

Existen hasta 30 áreas de discriminación visual en el cerebro, todas ellas controladas desde la corteza visual V1 del área occipital. Una neurona podría responder a una pincelada vertical determinada en un cuadro solo porque está orientada en la dirección vertical, así de específica es la organización cerebral. Las piezas de un “rompecabezas” tan grande deben encajar a la perfección para poder crear verdaderos patrones de comportamiento. Este proceso comienza en la corteza de asociación visual, donde sumamos los datos relativos a “qué” es un objeto con los relativos a “dónde” se encuentra. Estas áreas pasan los resultados a regiones superiores del cerebro (corteza prefrontal) para un nuevo análisis. Una vez allí la información visual, adquirimos conciencia de nuestros cuerpos, de que estamos en una habitación y de que estamos escribiendo una carta de amor, o resolviendo un ejercicio de matemáticas. A su vez, estas áreas superiores pueden enviar señales visuales de vuelta a las neuronas de las áreas inferiores de la corteza visual primaria. IMAGINATE CUALQUIER ESCENA REAL O FICTICIA!!. Como seres humanos que somos tenemos la capacidad de ver con el OJO DE LA MENTE, de tener una experiencia perceptiva a falta de una señal visual.
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La especificidad de la atención es un sistema de retroalimentación que proporciona el cerebro para acallar las señales repetitivas que se reciben, innecesarias o que deben ignorarse. Las regiones superiores del cerebro “recuerdan” a las inferiores de la corteza visual que debe prestar atención a lo que considere realmente importante, y puede que una clase de historia o matemáticas no lo sea…por lo que creará sus propias imágenes para mantener “entretenida” al área visual primaria con datos imaginativos diferentes. De este modo el niño en la clase podrá llevar mejor el aburrimiento que le produce contemplar un escenario poco visual y muy conceptual o verbal. Ignorando de este modo la sensación de tedio. Este mecanismo se puede ver reforzado por la necesidad de acelerar su “reloj interno”, ya que el externo será percibido como muy lento, para ello necesitará moverse lo cual es diagnosticado como Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad TDAH , Téllez (2006). ¿Pero es en realidad un déficit de atención o una DISPERSIÓN de la atención…debida al aburrimiento?. Posiblemente este tipo de niños sean realmente habilidosos jugando con las máquinas de tratamiento de imágenes virtuales y en movimiento, lo cual no es un signo de “déficit de la atención”.Ayudar al cerebro a entrenarse de nuevo para conseguir la integración que necesita es el fundamento natural de todo sistema de aprendizaje autoconsciente.

Para más información sobre el Método, puedes acceder a los artículos que hemos publicado , muchos de ellos explicando las soluciones que el método aporta .

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