La escritura como generador de forma.

Durante la escritura es posible identificar un generador de forma que define las relaciones entre los desplazamientos en el eje X, eje Y y eje Z. El análisis el acto motor ha permitido desarrollar la idea de los programas paramétricos, donde intervienen controles distintos, en serie o en paralelo, de los diversos parámetros de movimiento, como la forma, la velocidad, el tamaño, la ubicación, el ritmo y la fuerza, Lledó (1997).Lundy (2010).

Existe una interdependencia entre los parámetros controlados, como por ejemplo entre la fuerza y el tamaño que dependerán de la intensidad de la contracción muscular de los diferentes músculos. La existencia de un programa motor generalizado sería el responsable de las configuraciones necesarias para realizar los diferentes ajustes y reajustes a nivel espacio-tiempo. De este modo podría modelarse la actuación motora en un sistema de planificación cerebral previo a la ejecución final sobre el papel, Valls (2010).

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Para realizar el acto de escribir es necesario:

· Un plan de acción:

Esta etapa comprende primero la identificación del objetivo de la acción. Para ello será necesario analizar la forma, definir su localización espacial y el sistema de sinergias musculares que permitan la traducción en el papel de dicha forma. Orientar la atención en la dirección sobre el papel, y memorizar estas acciones para que pasen a ser automatizadas. Igualmente se establecen las estrategias de acción para facilitar el movimiento de la mano con los dedos. Estas acciones se realizan a nivel de las áreas asociativas prefrontales, parietales y temporales con la participación de los ganglios basales y el núcleo caudado.

· La preparación de la acción, elección de los “programas”:

Esta etapa puede realizarse antes del inicio de la acción durante la fase de preparación del movimiento. Se manifiesta por cambios en el funcionamiento de las estructuras nerviosas motrices y sensoriales, primarias y asociativas que manifiestan operaciones previas a la acción.
Si el movimiento se imagina y no se ejecuta, aparece una activación esencialmente a nivel de las áreas motrices suplementarias. Así mismo es posible diferenciar al mismo tiempo áreas diferentes que trabajan con la red visomotora relacionada con los movimientos de los ojos y otra red distinta relacionada con el movimiento de la mano. Estas redes funcionan en paralelo tratando diferentes aspectos de la organización global del movimiento.

El conjunto trabajará con referencias y comparadores de coordenadas en el espacio y en el tiempo: coordenadas retinales y coordenadas cefálicas. Estas coordenadas junto con la representación geométrica de los segmentos corporales, incluidos los dedos configuran la propiocepción muscular y el análisis en la obtención de objetivos físicos o mentales.

 

 

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